
Integra principios de:
estrategia, gestión del riesgo, toma de decisiones bajo incertidumbre,
pensamiento sistémico,
y gobierno corporativo,
incorporando explícitamente la experiencia ejecutiva y la intuición informada como variables legítimas del proceso decisional.
Esto permite que el marco sea comprensible, auditable y defendible ante directorios, reguladores y stakeholders, sin exigir saltos conceptuales innecesarios.